Economía

El auge mundial de la política industrial

27 de abril de 2026 | 5 minutos de lectura

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Hoy, el Banco Mundial y el FMI coinciden: el límite no está en las ideas, sino en la calidad del Estado. Sin capacidad técnica, autonomía y disciplina, la política industrial deriva en subsidios mal asignados y bajo crecimiento.

En los últimos años, la política industrial ha recuperado protagonismo en la agenda global. Estudios recientes del Banco Mundial1 y el Fondo Monetario Internacional (FMI)2 ofrecen recomendaciones sobre cómo utilizarla sin caer en los errores del pasado.

Un ejemplo de estos últimos es el de las políticas de sustitución de importaciones aplicadas en América Latina entre las décadas de 1960 y 1980, que, a diferencia de las políticas industriales orientadas a la exportación adoptadas en Asia Oriental, condujeron a un menor crecimiento económico (ver gráfico 1).

Banco mundial vs. Fondo Monetario

El estudio del Banco Mundial adopta un enfoque pragmático y gradualista. Propone una taxonomía de 15 herramientas de política industrial. Las herramientas de primera opción —parques industriales, desarrollo de habilidades, asistencia para acceso a mercados e infraestructura de calidad— abordan directamente fallas de mercado y tienen bajo costo fiscal.

Las herramientas de segunda opción —subsidios, aranceles, requisitos de utilizar insumos nacionales en la producción, entre otros— operan indirectamente y generan costos adicionales para la economía.

La viabilidad de cada herramienta depende de tres características nacionales: capacidad gubernamental (en diseño, implementación, monitoreo y coordinación con sector privado), tamaño del mercado local y espacio fiscal.

Países con bajos niveles en estas dimensiones solo pueden implementar herramientas básicas como parques industriales, mientras que aquellos con alta capacidad pueden desplegar toda la gama de instrumentos.

En contraste, el documento del FMI adopta una perspectiva institucionalista inspirada en los Milagros Asiáticos (Corea del Sur, Hong Kong, Japón, Singapur y Taiwán). Su tesis central es que el éxito de la política industrial depende críticamente de la existencia de una agencia líder autónoma que acumule conocimiento práctico y específico de cada sector mediante experimentación continua y retroalimentación del sector privado.

Esta agencia debe cumplir cuatro características, resumidas en el modelo 4A (por sus iniciales en inglés): Ambición (metas orientadas a sectores sofisticados y competitividad global), Autonomía (independencia del ciclo político), Rendición de cuentas (tanto hacia el ejecutivo como hacia las empresas beneficiarias, retirando el apoyo si no cumplen metas) y Adaptabilidad (capacidad de ajustar metas y herramientas a condiciones cambiantes).

El documento propone: así como los bancos centrales se encargan de la estabilidad macroeconómica de corto plazo, una agencia líder debería encargarse del crecimiento económico de largo plazo.

Lecciones

¿Qué lecciones se pueden extraer para el Perú? Primero, ambos coinciden en que la efectividad de cualquier política industrial está condicionada por la calidad institucional previa. En ausencia de capacidades básicas —reclutamiento meritocrático, continuidad de políticas, coordinación interministerial— incluso las herramientas mejor diseñadas tienen altas probabilidades de fracasar.

Segundo, la evidencia sugiere que no existe una secuencia única. Países con servicio civil profesionalizado pueden priorizar el fortalecimiento institucional antes de lanzar intervenciones sectoriales; países con alta rotación de funcionarios deberían comenzar con herramientas menos exigentes institucionalmente, como parques industriales.

Tercero, los documentos advierten contra dos extremos igualmente problemáticos: el activismo estatal sin capacidades (otorgar exoneraciones sin mecanismos de supervisión) y el inmovilismo que posterga indefinidamente cualquier intervención por temor a la captura política.

La Política Nacional de Desarrollo Industrial del Perú (PNDI), aprobada en 2022, constituye un avance significativo, pero con limitaciones no menores. Desde la perspectiva del Banco Mundial, la PNDI acierta al priorizar herramientas de primera opción (parques industriales, desarrollo de habilidades, infraestructura de calidad) y evitar herramientas de segunda opción costosas, como los aranceles.

Sin embargo, la PNDI intenta abarcar demasiadas acciones —enumera 43 servicios específicos— sin una clara priorización, lo que diluye los recursos. Además, carece de cláusulas de extinción automática; es decir, no establece plazos ni condiciones claras para retirar los apoyos a industrias que no logran volverse competitivas.

Desde la perspectiva del modelo 4A del FMI, la debilidad es más profunda: la PNDI asigna la rectoría al Ministerio de la Producción, una institución sin autonomía, con capacidad limitada para reclutar personal altamente calificado y vulnerable al ciclo político.

No se trata de crear una agencia nueva desde cero, sino de transformar y aprovechar las capacidades de una institución existente dotándola de autonomía técnica, independencia presupuestal y capacidad de reclutamiento de personal calificado, tomando como modelo la autonomía del Banco Central.

Para que la PNDI tenga éxito, el Perú necesita no solo una buena política sobre el papel, sino las instituciones capaces de ejecutarla con disciplina, autonomía y adaptabilidad.

El Produce limitado para cumplir ese rol

Existe un conjunto de prerrogativas que debe tener la entidad rectora del crecimiento económico de largo plazo y que hoy no posee el Ministerio de la Producción (Produce), afirmó Isaac Foinquinos, economista jefe de Ronin. Según explicó, una institución con ese mandato debe contar con autonomía técnica, independencia presupuestal y capacidad para reclutar personal calificado, tomando como referencia al Banco Central. Estas condiciones, sostuvo, no se cumplen en Produce debido a sus limitaciones para atraer talento calificado y su exposición al ciclo político.

1 Fernandes, Ana Margarida, and Tristan Reed (2026). Industrial Policy for Development: Approaches in the 21st Century. Policy Research Reports. Washington, DC: World Bank. 2 Reda Cherif, Fuad Hasanov, and Gary Xie (2026). Institutions for Industrial Policy: The Foundation of Economic Development. IMF Working Papers 2026, 063.


Informe elaborado por Ronin para Perú21

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